La mayor parte del tiempo nuestras vidas se encuentran enmarcadas en paradigmas que navegan entre parámetros preestablecidos, sin darnos cuenta nos regimos por ellos y no queremos romper con lo que la gente hace. La mayoría de las veces ignoramos quien impuso los parámetros, pero ahí están. Por otra parte la humanidad ha conocido nuevos horizontes gracias a aquellos que se atrevieron a ir más allá de lo preestablecido. Hombres y mujeres como Cristóbal Colón, Platón, Demóstenes, Marie Curie, René Descartes, Martín Lutero, por nombrar solo algunos; ellos dieron un vuelco a las creencias y conceptos en lo que se consideraba reglas inamovibles. 

Hubo un hombre al que intencionalmente hemos obviado en los antes citados; ya que por su gran estatura,  el solo hecho de pronunciar su nombre suele levantar polémica. Es el hombre que nos inspira a seguirle como líder en nuestra tarea o intención de cambiar los paradigmas hasta el punto de romper los parámetros que le contienen. 

Este hombre diluyó esquemas y expandió la conciencia de la humanidad a tal punto que sus dictámenes aun se encuentran rompiendo fronteras; aunque para aquellos que desean mantenerse en sus propios parámetros obtusos, no es mucho lo que pueden sacar de sus enseñanzas, (“¿Teniendo ojos no veis, y teniendo oídos no oís?”) mas, para los que están dispuestos a ir con Él un paso más allá, encontrarán que no están solos, que en sus palabras hay un mundo infinito de crecimiento. Él dijo “No penséis que he venido para abrogar la ley
o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.” que sencillo se ve esto a primera instancia, mas, que profundo es cuando vemos que esa misma ley la escudriñó a tal punto en sus enseñanzas; que se resquebraja cada día para alcanzar una nueva dimensión de vida. 

Ser conformista no habría llevado a Jesús a encontrar la Divinidad en Él, ni al sitial ejemplar en el que se encuentra; ni habría ayudado a la humanidad en su auto descubrimiento espiritual. Ser conformistas no nos augura un porvenir excepcional. No obstante Él dijera que podíamos; no estamos insinuando que debemos alcanzar su estatura, pero si podemos hacer la diferencia en un mundo paramétrico.

Hagamos que los parámetros sean cambiables. Todo aquello que por inspiración Divina nos empuje a movernos; hagámoslo, olvidemos temor o desidia, actuemos en nuevas dimensiones, rompamos esos parámetros limitativos que no nos dejan manifestar todo lo que en verdad somos y establezcamos nuevos paradigmas.
Siempre hay y habrá en nuestra mente creadora una idea Divina que puede hacer la diferencia.    

Oigamos lo que el Padre nos dice a través de la    intuición, tomemos acción... y si algún parámetro se resquebraja, pues bien, este mundo no lo hizo Dios para estancarse, este mundo se está expandiendo día a día, crece y crece, y nosotros con él. Los parámetros son importantes al mostrarnos un camino, pero que este sea solo un inicio, pues fácilmente se convierten en una parte limitante de la conciencia que se niega a entender la magnificencia de la creación. Cuando decidimos, ni siquiera atisbar por encima de ellos, estamos tomando por un camino aparentemente fácil. Decimos aparentemente fácil porque vamos por los senderos por donde todos caminan, vamos a la zaga, pero no nos percatamos que caminamos en creencias atávicas, y al estar encadenados, no nos permitimos conocer la verdad. “Buscad y encontrareis, preguntad y se os dirá” “...conoceréis la verdad y esta os hará libres”.

Conviértete en un iconoclasta, destruye todos esos símbolos que aunque te han servido más o menos bien hasta aquí, también es verdad que han limitado tu crecimiento. Tu sabes de que estamos hablando; puedes creer que son símbolos o parámetros externos que hay que eliminarlos allá afuera, mas, te digo que todo está en nosotros mismos, los vemos afuera porque son una proyección de nuestra propia conciencia, de nuestras  carencias, temores, etc. Ve más allá de lo que tímidamente quieren representar.
Todo aquello que por inercia te lleva a donde no quieres ir, no te pertenece. Libérate... decide sí vas a expandir tus parámetros o vas a seguir caminando entre paradigmas que quizás sin querer o saber, nos hemos impuesto, rómpelos o estíralos pero no te conformes.
 
No esperemos que sean otros quienes nos marquen los derroteros a seguir. Hay mucho más en ti de lo que te han dicho o has creído.

Entendamos que el camino es hacia adentro, el crecimiento es hacia adentro. "Os es necesario nacer de nuevo", abrirnos a un mundo que podría ser nuevo para nosotros, mas, es el mismo mundo perfecto que Dios manifestó desde el principio de la creación. Si es necesario, crea tus propios parámetros; flexibles adaptables a tu Divinidad y manifestarás el icono que en potencia y por herencia Divina ya eres. En tu vida Dios Es... y piensa que tú... construyes tus nuevos  P(arámetro)s.

Miguel Corales
P(arámetro)s
Vivienedo entre Párametros

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