¿Cómo Nos Comunicamos?

Nuestra intención al comunicarnos no siempre refleja lo que en realidad queremos o debemos decir. A veces tendemos a ver el  éxito en los demás como simples golpes de suerte y nos cuesta ver el bien en los hechos.
Hay un sin número de factores que afectan nuestra comunicación y la mayoría de las veces lo hacemos en forma negativa. En conciencia no queremos herir a nadie (o por lo menos eso manifestamos) y nuestro intelecto lo sabe, mas estará brotando de nuestros labios exactamente lo que no queríamos expresar. Es quizás cuando alguien nos ha impelido que nos sentimos heridos, atacados y nuestro ego desea también responder en la misma forma o aun más agresiva; sabemos en el alma que debemos actuar en amor y con paciencia porque de lo contrario solo acrecentaremos el dolor pero es justo en ese momento cuando puede más nuestro dolor e infringimos rabia, temor o angustia y justificamos la defensa en nuestra comunicación. 

¿Qué nos pasó? Fueron nuestros sentimientos que sin haber definido bien sus raíces actuaron desenfrenadamente. ¿Es posible que nuestra forma de expresión se deba a un temor o inseguridad? ¿A la apertura de una vieja herida que ha sido tocada? Son muchas y variadas las razones por las cuales no podemos manejar una situación en amor y paz. 

A veces toma tiempo el descubrir las raíces de nuestros sentimientos y más aun el reconocerlas como verdaderas. Tarde o temprano encontraremos que nuestras reacciones son proyecciones de heridas que anidan en nuestros sentimientos, mas, si encontramos alguna que nos desagrada, exclamaremos sin dilación ¿yo? yo no me comporto así... es la realidad, o 
él o ella tuvo la culpa. 

Los sentimientos son el lenguaje del alma, si queremos saber que hay de cierto para nosotros en algo, pongamos atención a cómo nos sentimos al respecto. Los sentimientos del alma pueden ser puros, positivos, llenos de amor y comprensión, pero también hemos puesto a lo largo de nuestras vidas, (o hemos permitido que nos pongan): temores, prohibiciones, egoísmo, inseguridad etc. Son estos algunos de los factores que en un momento dado nos dificultan la comunicación como seres de amor y es en ese momento, cuando mas deseamos mostrar lo mejor de nosotros que... lo echamos a perder. 




Nuestra tarea entonces sería abocarnos a encontrar y reconocer  esos sentimientos que nos hacen comportarnos como lo que  no somos.  Trabajar con ahínco en las raíces hasta hacerlos desaparecer,  (digo literalmente desaparecer ) porque nos es dado con mucha facilidad el olvidarlos, enterrarlos, guardarlos sin percatarnos  de que solo lograremos apartarlos por un tiempo para luego desenterrarlos en cualquier momento en el que alguien nos toque el botón adecuado y nos haga revivir aquello que creímos ya no ser parte de nuestro inventario de sentimientos. 

En la medida que nuestros sentimientos negativos vayan  desapareciendo de nuestras vidas, en esa misma medida la balanza se irá inclinando para dejar así aflorar aquellos que por Herencia Divina nos son inherentes.

 Al reconocernos hijos de Dios, positivos, amorosos, seguros, podremos hacer conciencia de que esa herencia está a nuestras manos para  hacer uso de ella
.
Lo que  comunicamos es el reflejo del alma. Jesús no pudo ser más exacto cuando  dijo: “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno;  y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo;  porque de la abundancia del corazón habla la boca” Lucas 6:45 

¿Cómo nos comunicamos...?

Miguel Corales 
Unity latinoamericano



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