Parámetros 1

No estamos insinuando que debemos alcanzar su estatura, no obstante si podemos hacer la diferencia en un mundo paramétrico.

Hagamos que los parámetros sean movibles. Todo aquello que por inspiración divina nos empuje a movernos; hagámoslo, olvidemos temor o decidia, actuemos en nuevas dimensiones, rompamos esos parámetros limitativos que no nos dejan manifestar todo lo que en verdad somos.

Siempre hay y habrá en nuestra mente creadora una idea divina que puede hacer la diferencia. Oigamos lo que el Padre nos dice, tomemos acción... y si algún parámetro se resquebraja, pues bien, este mundo no lo hizo Dios y lo estancó, este mundo se está expandiendo día a día, crece y crece, y nosotros con el. Los parámetros son solo una parte limitante de la conciencia que se niega a entender la magnificencia de la creación. Cuando no intentamos atisbar por encima de ellos, estamos tomando por un camino aparentemente fácil. Decimos aparentemente fácil por que vamos por la corriente por donde todos caminan, vamos a la zaga, pero no nos percatamos que andamos en creencias atávicas, y al estar encadenados, no nos permitimos conocer la verdad. “Buscad y encontrareis, preguntad y se os dirá” “...conoceréis la verdad y esta os hará libres”.
Conviértete en un iconoclasta, destruye todos esos símbolos que aunque te han servido más o menos bien hasta aquí, también es verdad que han limitado tu crecimiento. Tu sabes de que estamos hablando; puedes creer que son símbolos o parámetros externos y que hay que eliminarlos afuera, mas te digo que todo está en nosotros mismos, los vemos afuera porque son una proyección de nuestra propia conciencia, de nuestras  carencias, temores etc..
seguir caminando entre las barreras que quizas sin querer o saber nos hemos impuesto, rómpelas o estíralas pero no te conformes.
 
No esperemos que sean otros quienes nos marquen los derroteros a seguir. Hay mucho más en ti de lo que te han dicho o has creído.

Entendamos que el camino es hacia adentro, el crecimiento es hacia adentro. Es necesarios nacer de nuevo, abrirnos a un mundo que podría ser nuevo para nosotros, mas es el mismo mundo perfecto que Dios Hizo desde el principio de la creción. Si es necesario, crea tus propios parámetros; flexibles adaptables a tu divinidad y manifestarás el icono que en potencia y por herencia divina ya eres. En tu vida Dios Es... y piensa que tú... haces tus nuevos  P(arámetro)s.

Miguel Corales 
La mayor parte del tiempo nuestras vidas se encuentran supeditadas a parámetros  preestablecidos, sin darnos cuenta nos regimos por ellos y no queremos romper con lo que la gente hace. La mayoría de las veces ni siquiera sabemos quien puso los parámetros, pero ahí están. Por otra parte la humanidad ha conocido nuevos horizontes gracias a aquellos que se atrevieron a ir más allá de lo preestablecido. Hombres y mujeres como Cristóbal Colón, Platón, Demóstenes, Marie Curie, René Descartes, Martín Lutero, por nombrar solo alguno de ellos; dieron un vuelco a las creencias y conceptos en lo que se consideraba reglas inamovibles. 

Hubo un hombre al que intencionalmente hemos obviado en los antes citados; ya que el solo hecho de pronunciar su nombre suele levantar polémica. Quizás por su gran estatura al que  merece seguir como líder en nuestra intención de expandir o romper parámetros. 

Este hombre rompió esquemas y expandió la conciencia de la humanidad a tal punto que sus dictámenes aun se encuentran en un crecimiento sin fronteras. Bueno, para aquellos que deseen seguirle en parámetros obtusos, no es mucho lo que pueden sacar de sus enseñanzas, (“tenéis oídos para ver y no veis...ojos para ver y no veis”) mas, para los que están dispuestos a ir con Él un paso más allá, encontrarán que no están solos, que en sus palabras hay un mundo infinito de crecimiento. Él dijo “No he venido a abrogar la ley o los profetas; sino para cumplir” que sencillo se ve esto a primera vista, mas, que profundo es cuando vemos que esa misma ley la escudriñó a tal punto en sus enseñanzas; que se resquebraja cada día para conformar una nueva dimensión de vida. 

Ser conformista no habría llevado a Jesús al sitial ejemplar en el que se encuentra, ni a la humanidad a su auto descubrimiento espiritual, ser conformistas no nos augura un porvenir excepcional. 
Parámetros 1