La Realidad Virtual

Normalmente cuando hablamos de realidad queremos demostrar que nos estamos refiriendo a un hecho cierto, a una verdad inmutable, e enfatizamos diciendo: ¡¡la realidad es que!!… y lo hacemos con la certeza de ser una verdad universal, mas, pienso que esta apreciación es subjetiva, y por depender de un punto de vista muy personal suele diferir diametralmente en cada uno de nosotros. Nuestra realidad está supeditada a la conciencia individual, es por esto que nuestra “realidad es virtual” y nunca será la misma para todos. Nadie podría sentir exactamente por otro el sabor de una banana, diríamos que es dulce, suave, pero, ¿cuán dulce o suave podría ser?, es subjetivo, valdría decir entonces que la visión del mundo circundante e interno depende entre otros: de los gustos, sentimientos de culpa, de las carencias, de los recuerdos, de los temores, de los estados de ánimo, de un dios castigador, de la conciencia de la raza, de los sentimientos en general, etc. En fin, depende del o los estados de estado de consciencia de cada quien.
La realidad virtual es una percepción personal, y siendo así, tenemos el poder de hacer nuestra propia reingeniería consciente, desechando los temores infundados y cambiando la virtualidad de los conceptos erróneos tales como: los de carencia por abundancia, los sentimientos de culpa por experiencias de vida, los recuerdos dolorosos por recuerdos de felicidad, los sentimientos de tristeza por los de alegría, los estados de ánimo de perdedores por los de ganadores; de saber que Dios es amor, entender que la conciencia de la raza puede ser colectiva, mas, tenemos el poder de no participar en ella. Nadie nos empuja, aparte de nuestra desidia o temor a seguir pensando que no podemos cambiar.
Muchas veces nos abocamos a crear otro mundo virtual, paralelo, que sin cambiar el ya existente, nos ayude a subsistir con algo de holgura en este mundo que se nos antoja equivocado, para ello solemos crear una fantasía de negación y decidimos no mirarlo, negar las evidencias, decir esto no me está pasando a mí, esto no me pertenece, no tiene poder sobre mí. Pero no es así, sí nos está pasando, sí tiene poder y sí nos pertenece; es una creación de nuestro mundo virtual y es nuestra. La solución no estriba en esconder la cabeza en la arena como el avestruz, la solución es analizar lo que hemos creado, identificarlo y cambiarlo, no cerrar los ojos y huir de él.


Nuestro Padre en su infinita sabiduría y amor nos entregó el libre albedrío, el poder de crear nuestra propia realidad, una realidad personal, que a decir verdad, ya sea en conciencia o inconscientemente ya la hemos creado, y nos guste o no es nuestra realidad. Lo más interesante de esto es que si tuvimos el poder de crearla, y no estamos conformes o no somos felices con ella, también tenemos el poder de cambiarla, podemos re-crear nuestra verdad virtual,
Somos co-creadores con Dios y esta particularidad de vivir en un mundo virtual es magnífica, extraordinaria, ya que nos da la oportunidad de cambiar nuestro mundo interior y por ende al que nos circunda. Nos da la oportunidad de diferir de la virtualidad que vivimos, dejando de creer que “las cosas son como son” por si solas, pues ellas son como las queramos ver. Aunque pensemos que no es así, ya sea porque es un designio o dependemos de ella o nuestra realidad así nos lo indique, es momento de pensar un poco, y llegaremos a la conclusión que siguen siendo virtuales, por lo tanto subjetivas, por lo tanto, ¡dependen de nosotros!
No tengamos temor de cambiar esa realidad a la que hemos estado anclados, con la que ya no somos felices; podemos hacerlo sabiendo que la Substancia-Dios, el Amor-Dios es sin duda la Realidad objetiva, absoluta y eterna, como tal, siempre estará en nosotros para co-crear esa realidad virtual, personal, con la que seremos felices, con la que descubriremos el establecimiento del cielo en nuestro corazón. Nuestra percepción en este mundo de formas y sus proyecciones seguirán siendo virtuales, y seguirán dependiendo de nosotros… Crea un mundo agradable y perfecto, la realidad virtual depende de ti. 
“No os conforméis a este mundo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”. Romanos 12:2

Miguel Corales