Hora de Tomar la Decisión

Los acontecimientos mundiales nos están llevando a pensar diferente, a confundirnos, o a entender que de alguna forma no estamos haciendo bien las cosas. Para empezar debo decir que para ser felices hemos estado construyendo un mundo en lo exterior, nos hemos llenado de tanta tecnología que ya no conversamos; nos enviamos textos, he visto a personas que se han enviado textos estando en la misma habitación. Hemos perdido el contacto directo con el resto de la humanidad, y lo que es más grave: hemos perdido el contacto directo con nosotros mismos.

Son tantas las cosas que nos ocupan en lo exterior que no tenemos tiempo para revisar lo que está pasando en nuestra conciencia. Nos hemos abocado a buscar insistentemente la añadidura, olvidando por completo que es menester buscar el reino de Dios y su justicia para así obtener la añadidura. Como reza el dicho “pusimos la carreta delante de los bueyes”.

Cuando vemos los huracanes, los terremotos y los tsunamis cambiando la faz de la tierra, borrando de un plumazo las maravillas que el hombre ha construido, o cuando vemos que las plantas nucleares se resquebrajan dejando salir su tenebrosa radiación; es tiempo de preguntarnos: ¿qué es lo importante, seguir construyendo afuera o comenzar a construir en nuestro interior?...Creo que lo segundo es la respuesta. Debemos comenzar a cambiar nuestra escala de valores; darle prioridad al amor, a la tolerancia, a pensar que es más importante como somos en conciencia que a como nos vemos en lo exterior. 

Es hora de tomar decisiones y creo que una de ellas debe ser: que vamos a ir a nuestro interior, que vamos a buscar ahí; lo que con todo el oropel del mundo no hemos podido sustentar afuera. Es hora de entender que los desastres que están pasando son mensajes para entender de una vez por todas que todo puede ser destruido, mas no nuestra fe y alianza con nuestro Padre Creador.

Jesús dijo: “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. Mateo 6:24
Esto no quiere decir que no tengamos riquezas, pero sí, que ellas no sean la finalidad de esta expresión de vida. Sirvamos en bien, sirvamos a Dios y las riquezas serán añadidas; como siervos a nuestro servicio y no nosotros como esclavos de ellas.

Es hora de tomar la decisión, ¿seguiremos construyendo afuera o empezaremos a construir dentro; en fe, en amor, en tolerancia, en Dios?. Se avecinan tiempos de cambio, (ya están aquí) preparémonos a recibir la nueva tierra en un nuevo cielo. 

“Jesús: reguntado por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros. Lucas 17:20,21. 

 Leemos en Apocalipsis 21:3: Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la santa ciudad,  la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y Él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios 

Despertemos a esa conciencia; Dios ya es nosotros, siempre lo ha sido. No permitamos que el mundo virtual nos domine y nos maneje. Podemos tener y disfrutar de todas las comodidades y tecnología, mas, siempre debemos tener en cuenta que lo más importante es; que, y como somos en realidad; que somos seres espirituales.

¡Despierta! que el cielo ya está entre nosotros, ¿a qué esperar? ¿Necesitas mas pruebas? ¿Quizás un tsunami personal?

Miguel Corales

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