El Sabor de 
                       la Manzana

La había visto muchas veces, había leído acerca de ella, le habían contado que en su rojo vivo guardaba increibles placeres; que era dulce y jugosa, que su harinosa textura se disolvía sin dificultad en el paladar, que al morderla producía un sonido muy apetitoso, como si se rompiera el cielo para liberar un mundo de delicias... humm. La imaginación volaba y disfrutaba enormemente al solo pensar en tan deliciosa fruta. 

Todos podemos interpretar el momento de otros, podemos imaginar cuán bello o sabroso puede ser, mas nunca sabremos de que se trata a ciencia cierta si no lo vivimos en carne propia. Hablar de la felicidad, del dolor, de viajes, de comidas, de cosas que no hemos experimentado puede ser un tema de conversación. El vivir las experiencias de otros haciéndolas nuestras siempre será un tema interesante, mas, el ser protagonista del hecho, el saborear el éxito o llorar la propia derrota... es en realidad vivir la vida. 

La mayoría de las personas tienen un sueño irrealizado y abundan las explicaciones para justificar lo que en realidad podría ser un conformismo, o un temor que no les permite realizar su hermosa añoraza, convirtiéndola en una frustrada realidad.

​Sin darnos cuenta nos hacemos expertos en criticar, arreglar situaciones en las que no somos protagonistas.
 se dice también que por el temor al fracaso prefirieron dedicarse al facilismo que da el destruir en otros lo que no intentaron a manifestaron en ellos mismos . 
​Nuestros sueños son muchas veces visiones futuras, son atisbos de una realidad que es posible alcanzar.  Atreverse a avanzar, a vencer el temor, al que diran, a aprender con experiencias propias, son las decisiones que debemos tomar para que no nos lo cuenten y podamos vivir de primera mano las experiencias que nos harán crecer.

Vivir la vida en conciencia de que es nuestra vida, es la mejor o quizas la única forma de avanzar rapida e intensamente; con altos y bajos que nos muestren cuán alto podemos estar o cuan bajo podemos caer. Vive cada segundo en la plenitud de tu alma, disfruta de las gotas de lluvia, deja que te mojen y aprende de ellas cuando el paraguas no logre su cometido. 

A Dios le plació darnos el reino, y hay mucho amor en Él, "No temas manada pequeña"  

 Atrevámosnos a darle el mordisco a la manzana, humm... deliciosa.

Miguel Corales