Inconscientemente afirmamos muchas cosas en nuestra vida, a veces un temor infundado nos hace repetir hasta la saciedad cual si fuera un “mantra” frases como: esto no va a funcionar, ¡esto no va a funcionar!... ¿Saben qué? pues al final teníamos razón: ¡no funcionó! El poder del pensamiento y el poder de la palabra hicieron su trabajo. No importa cuanta atención conciente pusimos en nuestro pensamiento, no importa si decimos que fue solo una broma cuando expresamos que no funcionaría, o es posible que ni siquiera lo dijéramos, mas, el temor en nosotros, la falta de seguridad le dieron la fuerza necesaria  a nuestro pensamiento y obtuvimos el resultado que a todas luces no deseábamos.

Esta vez somos nosotros que sin querer, inconscientemente, estamos fabricando parámetros indeseados, parámetros que nos impiden obtener de la vida lo que en realidad queremos.

Podemos entonces cambiar esto, hacerlo concientemente y utilizar el poder del pensamiento y de la palabra en  nuestro beneficio y de una manera romper con los parámetros que nos obstaculizan. Una buena forma sería el repetir en forma consciente, cual “mantra”, lo que deseamos. Por ejemplo si tenemos un temor, fabriquemos una frase como esta: “Soy fuerte por que el poder de Dios esta conmigo” Si nuestra meta es salud corporal podemos decir: “Soy sano y perfecto, como Dios me creó” Si el caso es de relaciones humanas, que tal esta: “El amor y la paz divina fluyen en y a través de mí en este instante” O si deseamos prosperidad económica podemos decir: “La abundancia de Dios me pertenece y está en mi vida... ahora” es posible que esta última frase suene un poco atrevida, mas para los participantes de los principios Unity les será muy natural.


Realiza tu propio “mantra” con la afirmación que deseas: Pongamos esa frase en nuestro pensamiento y repitámosla concientemente tantas veces en el día como nos sea posible, si vamos en el automóvil y lo hacemos solos, podemos repetirla a viva voz. No recomiendo hacerlo delante de otros en voz alta, (es posible que demos una impresión de tener algo de locura a nuestra compañía) Mas si podemos hacerlo mentalmente, hasta en una reunión, mientras miramos a los que nos rodean repitamos el “mantra” sintiendo como la afirmación hace mella en nuestra conciencia y esta comienza a aceptarla como una realidad.

Les aseguro que después de unas cuatro semanas o antes el objetivo será alcanzado. Si les parece mucho tiempo véanlo como un tratamiento médico, como una cuarentena, la verdad; vale la pena, (¿Qué estoy diciendo? Rectifico “Vale la felicidad”) es muy poco tiempo si tomamos en cuenta que obtendremos la clave para romper parámetros y caminar libres y felices por la creación con “El poder de la palabra... El poder del pensamiento” es en nuestras manos. “Así lo crees... así te sea hecho” (¿Quien dijo esto? Me suena conocido). Bueno, afirmemos lo que deseamos y obtendremos... adivinen qué.

Miguel Corales

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