Está en nuestras manos crear nuevas tendencias, mas, esta vez positivas, que puedan generar nuevos mundos-pixeles de pensamientos en gran escala, con tanta intensidad que al manifestarse creen un mundo superior, tan grande y mejor que anule al anterior. Veremos así cómo nuestros mundos-pixeles co-crean nuevos mundos en una secuencia mejorada, ya que sus raíces tendrán poco o nada de aquel que ya murió. Recordemos cuando Jesús nos dijo: Tenéis que nacer de nuevo.

No estamos obligados a resignarnos al mundo que <<nos tocó vivir>>. Hagamos la diferencia haciendo los cambios necesarios. Pixel a pixel, momento a momento podemos generar conscientemente nuevos mundos-pixeles, y crear la imagen que realmente deseamos manifestar. El universo está en una perenne renovación. Un cambio de vida se da al tener nuevos pensamientos conscientes. Mundos-pixeles que proyecten una nueva experiencia de vida —dando existencia a un nuevo mundo. Es decir una nueva forma de ver, concebir y manifestar.
Tenemos el poder y la sabiduría en Dios para crear nuestro mundo conscientemente. No permitamos que el pasado nos convierta en veletas que el viento mueve a su antojo. Somos poseedores del <<libre albedrío>>, el gran Poder Divino de creación. 
Crear ese mundo en el aquí y en el ahora, nuevo, fuerte, en consciencia y adecuado al momento, podría ser el secreto de vivir en el que estamos soñando y deseando.

Cuando creamos un mundo conscientemente, y con pensamientos positivos, aprendemos de él y crecemos, cuando lo hacemos inadvertidamente y con pensamientos negativos, también aprendemos de él y crecemos, pero con dolor. 
El mundo que vivimos no es el que <<nos tocó vivir>>... es el mundo que nos estamos creando a cada momento.

Ministro Miguel Corales

El MUNDO QUE NOS TOCO VIVIR

Pensar que el mundo en el cual vives es en el que <<te tocó vivir>>, y que no tienes salida, podría ser una falacia. Analicemos esto: las grandes cosas son la sumatoria de otras más pequeñas. La imagen en una pantalla de LCD está formada por millones de diminutos puntos que le dan vida; con formas, colores y características diferentes que hoy en día se les conoce como pixeles. Esto nos da pie para pensar que tu mundo personal, ese que has creado, también está constituido por pequeños mundos-pixeles con características distintas y que todos ellos conforman el ser humano que piensa, percibe, y que tu manifiestas. Cada uno de ellos ha sido creado por tu <<libre albedrío>>, y su sumatoria representaría el gran mundo particular en el que te desenvuelves.

Cada mundo creado tiene su tiempo en el espacio. Muchas veces vivimos en el pasado, y cuando lo hacemos sin producir cambios significativos estamos arando en el mar, damos vueltas sin sentido y no vemos resultados que nos brinden felicidad. Todo mundo creado debe ceder su espacio a uno nuevo. Si tomamos en cuenta esto estaremos comulgando con la paradoja de Heráclito de Efeso que reza: Ningún hombre puede cruzar el mismo río dos veces, porque ni el hombre ni el agua serán los mismos [...], pero a veces creemos que si es posible y nos estancamos en un mundo de inercia depresiva. Para ponerlo en contexto podemos decir que cada segundo vivido y cada mundo creado no se repetirán jamás. Por lo tanto, cuando en el pasado vivimos un mundo de error y buscamos enmendarlo en el mismo pasado no encontraremos la forma de hacerlo, pues, ese mundo ya no existe. De hecho él ha creado una secuela de mundos con aristas diferentes y más dañinas. Es posible que la experiencia sea como una bola de nieve que al rodar cambia su tamaño, estructura y peso… no es de sabios tratar de cambiar o sanar a la pequeña bola donde todo comenzó —mientras obviamos todo aquello que ésta ha producido.

Aparentemente vivimos en un <<siempre lo mismo>>, y no percibimos que tan solo con un pequeño pensamiento que nos viene a la mente nuestro mundo puede dar giros inesperados. Ocasionalmente le llamamos destino, mas, no es otra cosa que el pequeño y desapercibido mundo-pixel, que basado en el <<siempre lo mismo>> hemos creado inadvertidamente. Esta nueva concepción no dista mucho del mundo que hemos estado viviendo y en el cual continuamos atascados.

¿Qué hacer, cómo enmendar? —La metáfora del trigo y la cizaña en Mateo 13:24-40 es un buen ejemplo. Reconocer en este caso la nueva bola de nieve cómo es en la actualidad —es una opción para comenzar a formar los nuevos pensamientos-pixeles y el nuevo mundo que manifestaremos.