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Miguel Corales
Unity Latinoamericano
 Cristianismo Progresivo


Entrar al silencio no es apartarse, en sí no es una separación, por el contrario, es integración, mas no con la limitante de las palabras o parámetros preestablecidos que solo hacen que nuestro horizonte se reduzca, sino que nos deja ver y avanzar en el descubrimiento del mundo abundante de paz, felicidad, de unificación sin límites, del reino entregados por nuestro Padre Creador.

Busquemos en el silencio todo aquello que no podemos comprender, lo que no podemos encontrar, dado que solemos identificar solamente formas preestablecidas. Busquemos en el silencio la comunión con el principio y el fin, el Alfa y el Omega. Encontrémonos con la creación y el Creador en un punto donde la mente mortal y las palabras no pueden describir. Entremos en el silencio y escuchemos, sin palabras, dejemos que hable el silencio.

Ministro Miguel Corales
como pidiendo la extensión del maravilloso evento. Entonces Dios, magnánimo como solo Él lo sabe ser, en unas horas, escondiendo a nuestra estrella privada y emulando al que nos entregara más temprano, hace otro evento aun mayor y espectacular, donde los arreboles despidiendo al astro danzan en una fiesta de colores infinitos, como jugando a quién es más hermoso. Es una celebración que nuevamente nos deja atónitos, y una vez más, es mejor quedarnos en silencio y contemplar introspectivamente, sintiendo la dicha de ser, de amanecer a la conciencia de existencia.

El silencio... cuando habla el silencio, es el momento en que podemos encontrarnos, aunque sea por algunos instantes, con nosotros mismos, el momento de viajar hacia las mansiones del alma, pero esta vez sin un aparente sentido; un momento en el que sublimando nuestra consciencia podemos encontrarnos con nuestro Creador. 

Entrar al silencio, donde no hay espacio para las palabras, es la práctica más usada por los que desean solo escuchar, oír sin palabras, solo sentir la música de la creación, fluir en la eternidad del no tiempo no espacio, y comulgar con el Creador. Sentir el amor, flotar ingrávido en el infinito integrándose tan solo como una partícula más, como una nota más en el concierto universal de la sinfonía en la creación que es Dios. Jesús lo hacía a menudo, se comunicaba con el Padre sin palabras, en el silencio; ya que él sabía que "Él conocía de nuestras necesidades".



Que Hable el Silencio
Cuando el astro sol prepara su aparición en el horizonte es un espectáculo en el cual el silencio es la mejor forma de disfrutarlo, de vivirlo y sentir el gran acontecimiento, respirar profundamente… sin decir palabras y quizás al final solo musitar un Oh ...